Cartas olvidadas... o no tanto
Desde que era pequeña, siempre me gustó eso de escribirme con gente, con mis amigas (cuando era pequeña, pequeña de verdad, eran amigAs), o con gente desconocida. Yo fui una de las que puse un anuncio en una revista que estaba de moda (estilo Vale... ), no recuerdo como me anunciaba... pero que me gustaría conocer gente y tal. Pues empezaron a llegarme un montón de cartas de todos sitios.. se supone que la revista era de tirada española, y sin embargo, acabé carteándome con un chico egipcio... sí, de Egipto. Me escribía en español, eso sí.
Ya ni recordaba muchas de estas cartas, así es que cuando fui al pueblo, cogí esta caja que hacía años había llevado allí, y decidí traérmela de nuevo, para verlas con tiempo. Me trajeron buenos recuerdos.

Cartas de mis amigas del pueblo, que viven lejos de mí, alguna en Madrid, y muchas en el País Vasco, donde emigraron sus padres en busca de un futuro imposible de encontrar en un pueblecito extremeño. De ellas tengo muchísimas, y también de algunos amigos, y como no, de algún que otro novio... en concreto dos. Uno de una ciudad dormitorio de Madrid, y el otro de Cáceres. Aunque no eran muy románticos que digamos, sí que me hacía mucha ilusión cuando llegaban a casa sus cartas. Las esperaba ansiosa, desde el día que por teléfono me decían qu me la habían enviado por correo. Ya no me carteo con nadie.
Esto del internet tiene muchas cosas buenas, pero otras no tanto, porque con eso de los emails, que es tan rápido y en un segundo llega a su destinatario, por tenerlo tan a mano, al final a penas se usa. Y esta foto... imposible hacerla con emails no? Es otra cosa.

En esa caja había más cosas que cartas, dos más. Dos libros de cuando era pequeña, y que como se puede ver, están destrozados, de tanto leerlos, y es que casi me los sabía de memoria. Son "En busca de la fuente de la Juventud" y "La princesa orgullosa".






















gwenda dijo
Jejeje, qué de recuerdos!! y si los mails no tienen eso de esperar al cartero, el abrir el buzón. Muchos de los mails, la mayoría se pierden en el tiempo, cambias de cuenta... y las cartas un tesoro.
Besitos
18 Mayo 2008 | 11:51 PM