Te echo de menos
El otro día decía que Marzo me trae recuerdos, dos que no olvidaré nunca. Del primero ya hablé. Ahora os quiero hablar de ella.
El 18 de marzo habría cumplido 26 años, y no llegó a cumplir ni los 23. Fue mi amiga de la infancia, mi mejor amiga, con la que hablaba de todo, con la que compartía mis miedos y mis sueños, quién por primera vez me habló del amor, del sexo, aún siendo más pequeña que yo… me enseñó tanto. Siempre aconsejándome. Cuando empecé con mi novio le preguntaba a ella sobre esto y lo otro, sobre cómo hacer tal o comportarme en cuál situación. Siempre tenía la respuesta adecuada, y es que a su corta edad había pasado mucho, estaba viviendo una gran historia de amor, como las de las películas.
Estaba saliendo con un chico 10 años mayor que ella, y si eres mayor no se nota, pero cuando empezaron ella tenía tan solo 13 añitos, él 23… Se conocían de toda la vida, eran del mismo pueblo, un pueblo de Granada de muy pocos habitantes, por lo que todos sabían de sus amores, no podían esconderse y le costó mucho sufrimiento convencer a todos que era el amor de su vida, que él la respetaba y se querían. Se ponía sus tacones y sus trajes largos y aparentaba mucho más, de mentalidad también. Siempre salía con sus primas, mayores que ella, por lo que podía pasar tranquilamente con 13 ó 14 años por una de 18 años, y pasaba, ya que la dejaban entrar en las discotecas siempre, sin enseñar el DNI. Con él aprendió todo sobre el amor, cuando tenía 18 la relación estaba muy afianzada, ella estudiando, él trabajando, ella viviendo en Cádiz, él en Granada. Se veían cuando podían y tenían planes de futuro. Nunca llegué a conocerlo en persona, pero por lo que ella me contaba era maravilloso, la trataba con mucho cuidado y mimo, con cariño.
Por motivos familiares se trasladó a Sevilla y perdimos un poco el contacto, seguíamos escribiéndonos cartas, pero no era lo mismo, yo tenía a mi novio y mi grupo de amigas, ella siempre fue un poco solitaria, estaba estudiando, y los fines de semana se iba a Granada a estar con él. Hablábamos por teléfono de vez en cuando, pero ella era una de estas personas con las que aunque estés meses, años sin verla, cuando la ves es como si hubieras estado minutos antes con ella…
Cuando me dijeron de su muerte no podía creerlo, de hecho, no lo creí. Me llamó otra amiga para decírmelo, y pensé que sería un error, porque mi padre me lo habría dicho, que estas noticias vuelan. Cuando llegó mi padre a mi casa me lo confirmó. Recuerdo que no lloré, no podía, estaba atónita, me cabreé con él por no haberme llamado para decírmelo…
Fui corriendo a casa de mi novio, y en cuanto lo vi las lágrimas saltaron, no podía parar de llorar, me asfixiaba, gritaba, no era justo, tan joven, con tanta vida… y ya no estaba. La última conversación con ella fue un par de meses antes, me felicitaba por mi cumple, y hablábamos de quedar en Sevilla para contarnos cosas, de cómo nos iba.
Lo que más me chocó fue cómo murió; de un ataque epiléptico… pero es que ella no tenía epilepsia. Por lo visto se la habían detectado meses atrás y yo ni siquiera lo sabía, me sentí tan impotente… no pude asistir a la misa que le hicieron, pero sí llamé a sus padres y hermanos para darles el pésame.
Realmente lo sentí mucho, y casi a diario la recuerdo. Es imposible olvidarte de alguien que te ha dado tanto, que te ha hecho tan feliz. Tampoco puedo dejar de pensar en el novio, después de lo que les había costado que aceptaran su relación, de lo que habían luchado por ella y por su amor…
Esta vez sí he sido capaz de releer el texto, pero no de cambiar nada ni de evitar que se me escapen las lágrimas, y es que la quería tanto tanto, que todavía cuando voy a Sevilla, digo, voy a llamarla para quedar… y ya no es posible.
Algún día contaré alguna de nuestras aventuras, y así podáis verla como la chica feliz y alegre que era, sólo hay que ver la amplia sonrisa que muestra en la foto.



















la-cocina-de-samira dijo
Lo siento mucho cielo, no hay derecho que una persona tan joven y a la que le quedaba tanto por vivir se fuera de esa manera .
Esta vida es asi de puñetera, mientras te está besando a la vez te está apuñalando y parece increíble.
Sólo nos queda recordar los mejores momentos que pasamos a su lado y que son los que hacen que sigan vivos en nuestros corazones. Yo estoy segura que allá dónde estén nos envían energia positiva y de alguna forma nos protegen.
Mucho ánimo mi niña.
Te mando un besito y un abrazo asi de grandeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee.
Ay que me da mucha penita verte triste.
Muakssssssssssss.
26 Marzo 2008 | 12:02 PM