Me encantan… ¡tus comentarios!
Cuando uno empieza un blog no se plantea demasiadas cosas. Al menos ese fue mi caso. Como decía el otro día, yo lo empecé porque caí en uno que me gustó, y me enganché a él. Estuve bastante tiempo sin comentar nada, sin darme de alta, nada. Entraba en él y salía de puntillas, para que nadie notara mi presencia. Un día me decidí por comentar, pero tras solo una semana haciéndolo me di de alta, aquí, en La Coctelera. ¿Por qué? Porque el 99 % de los que comentaban también lo estaban, y tenían hasta sus propios blogs. Pensé que por qué yo no podía tener el mío. Sé que no tengo mucho que contar, mi vida es monótona, demasiado: casa, trabajo, trabajo, casa. Así día si y día también.
Pero acabé creándolo, claro, el final no es un misterio… Sobre todo lo quería para colgar fotos, de mis viajes, de mis vivencias, de mi día a día. Con el tiempo vas escribiendo algo más de ti, algo que te llama la atención, una noticia, una canción, una historia, un recuerdo… cualquier cosa es válida.
Al principio pocos son los que te comentan, aunque ese no es tu objetivo en un principio, simplemente mostrar lo que te gusta. Poco a poco te van comentando más y te das cuenta de que un blog sin comentarios es menos, está más muerto. Y le vas dando más importancia a todos esos comentarios de en principio gente desconocida, que poco a poco vas conociendo más, y ya se te hacen indispensables. Publicas algo y necesitas hasta casi su opinión para quedarte más tranquila. Es como una droga. Pero una droga sin parte negativa, te engancha, sí, pero te da muchas, muchas satisfacciones. Desde alagar una foto que hiciste con cariño hasta animarte el día que estás de bajón. Las opiniones suelen ser más sinceras, porque no hay necesidad de agradar, al fin y al cabo, somos desconocidos (a los que yo ya siento como amigos). En el mundo real la gente es más falsa, más hipócrita, se miente mucho. Aquí, en esta página yo soy yo.
A lo que iba, que me voy por las ramas. Que los comentarios han llegado a ser muy importantes para mí, y por eso he creado este pequeño dibujo, que colgué hace un par de días en mi blog, y ahora comparto con vosotros, que quién lo quiera se lo puede llevar a su página. Porque lo que dice para mí tiene sentido: "Este blog sin tus comentarios… ¡pasa sed!" hay otros por diferentes web que dicen Que un blog se alimenta de comentarios. Pensaba colgar ese, pero los que me conocen saben que me gusta hacer las cosas yo, que "pierdo" demasiado tiempo con el ordenador, y que me paso el día "tonteando" con mi portátil. Y nada, que espero que os guste, y lo dicho, que quien lo quiera… ¡es gratis!
Porque nosotros, los amigos, no entramos en uno de nuestros blog amigos sin dejar un comentario, pero seguro que todos tenemos lectores que siguen entrando de puntillas. Así es que para ellos va, que no les de vergüenza dejar un comentario, que siempre son agradecidos, que se animen.
Para todos los demás que dejáis vuestra huella: ¡GRACIAS! ¡¡¡GRACIAS A TODOS!!!















Oli dijo
Gracias a ti tambien por compartir tu vida con nosotros.
La verdad que nis andanzas por la Coctelera empezaron de una manera muy similar a la tuya, y asi estamos, enganchadisimas...todo lo que el tiempo y el trabajo nos permiten!!!
Como tu dices, es como una driga, pero una driga buena, ya que todos vosotros sois de lo mejorcito que hay!
BESITOS!!!!!
25 Febrero 2008 | 02:27 PM