El otro día decía que mi lugar favorito es justo en la Plaza de la Concorde en París. Porque tiene unas vistas espectaculares, porque se puede ver tanto desde un solo punto que es estremecedor. Así es que mi visita de hoy empieza justo allí.


La Place de la Concorde es la plaza más bella y más grande de París. Posee mucha historia. Es una historia conmovedora y sangrienta a la vez.

En sus orígenes la plaza iba a tener en el centro una escultura ecuestre de Luís XV, que se inauguró en 1763, y se terminó en 1772. En 1792, en la Revolución, la estatua de Luís XV fue tumbada y quitada de la plaza, pasando a llamarse la Plaza de la Revolución.

A principios de 1793, se instaló allí la guillotina, y más de 1.300 cabezas rodaron en la plaza de la Revolución entre las que destacan las de Luis XVI, Marie- Antoinette, Danton y el mismo Robespierre.

Con el fin del Terror se decidió que su nombre sería el de "Plaza de la Concordia".

Pero después de la Revolución quedaba una incógnita: ¿Qué poner en el centro de la plaza? Es ofrecido a Paris por el virrey de Egipto en 1829 un obelisco que tiene 34 siglos de historia, mide 23 metros de altura, pesa 230 toneladas y proviene del templo de Luxor. Luis Felipe I decidió que se instalaría en la Place de la Concorde, donde no recordaría ningún suceso político, fue en 1836 cuando se erigió en el centro de la plaza. A cambio se le regaló a Egipto un reloj, que nunca llegó a funcionar…

La que se ve colgada en la farola... soy yo. Más que nada por demostrar que estuve allí, jejeje.

Hacia el este, una perpectiva del Jardín de las Tullerías, el Arco del Carrousel y el Louvre.


El Jardín de las Tullerías perteneció al antiguo Palacio Real ubicado muy cerca del Louvre, el cual fue destruido por la gente de la Comuna de París en el año 1871, pero el jardín quedó intacto. Fue un capricho de Catalina de Médicis, es el más antiguo jardín de la ciudad y fue el primer jardín público. Se extiende por casi un kilómetro desde la Place du Carrosel hasta la Place de la Concorde.

El renombre internacional del Musée du Louvre hace a veces olvidar que en su origen fue concebido para tener una función de palacio. Desde la Edad Media, su evolución ha sido excepcional, marcada a la vez por los grandes eventos de la historia de Francia y por la sucesión de arquitectos y decoradores que han dejado su marca. Castillo medieval, palacio de los reyes de Francia, museo desde hace dos siglos, el palacio del Louvre desarrolla su arquitectura a través de más de 800 años de historia. Fundado en 1793 por la República francesa, el musée du Louvre constituye uno de los primeros museos europeos. Organizadas en 7 departamentos, las colecciones del Louvre reúnen obras que van del nacimiento de grandes civilizaciones antiguas hasta la primera mitad del siglo XIX.

La Pirámide del Museo del Louvre es una obra situada en el patio del Museo del Louvre, que da acceso al edificio. Fue diseñada por el arquitecto Ieoh Ming Pei. De estilo internacional, esta pirámide de vidrio y aluminio fue inaugurada en el año 1989 por el entonces presidente francés, François Mitterrand. Tiene una altura de 21,6 m y un total de 673 paneles de vidrio laminado transparente, divididos en 603 rombos y 70 triángulos. El peso total de la estructura es de 180 toneladas. La inclinación de sus paredes, al igual que ocurre con las pirámides egipcias, es de 51º.

Antes de construirse la pirámide, la entrada al Louvre tenía unas largas colas. Con su construcción, además de solucionarse el problema, se aumenta el espacio de exposición del museo. Ha estado sujeta a polémicas, debido al contraste de estilos entre la modernidad del vidrio y el clasicismo del museo. (A mí personalmente me gusta mucho como queda ese contraste).

Hacia el oeste, la Avenida de los Campos Elíseos y el Arco de Triunfo.

Al hablar de los Campos Elíseos, estamos hablando de la que es probablemente la Avenida más famosa del mundo, (Mide 1880 metros de longitud) célebre para los amantes del deporte por ser el lugar donde finaliza año tras año el Tour de Francia, punto de referencia de los amantes de la moda al albergar a las principales firmas de moda, y sin lugar a dudas modelo de calle llena de vida y llena de gente tanto de día como de noche.

Cuando se ve el Arco del Triunfo en foto uno piensa automáticamente en La Puerta de Alcalá de Madrid, o en diferentes arcos de origen romano, pero cuando uno se va acercando al Arco del Triunfo de París rápidamente se va percatando de que este no tiene igual. En efecto, sus dimensiones superan o duplican las de cualquier arco de triunfo "normal", tanto en anchura como en altura, siendo esta su característica más destacable. Tiene una altura de 50 metros, y la anchura es de 45 metros.

En cuanto a sus orígenes, tienen lugar en 1806, cuando el entonces emperador Napoleón Bonaparte decidió construir un Arco de Triunfo como homenaje a sus ejércitos y en honor de sus victorias. También se construyó allí la Tumba del Soldado Desconocido al acabar la I Guerra Mundial en 1919, y no es difícil encontrar a veteranos de la Segunda Guerra Mundial con sus uniformes y banderas acudiendo allí no se sabe bien si a homenajear y recordar a sus compañeros caídos o a recibir el homenaje y reconocimiento general. (Yo no vi a ninguno… será mala suerte, jeje)

La Rue Royale se abre hacia el norte hasta alcanzar la Iglesia de la Madeleine.


Esta foto está tomada desde la Iglesia, viéndose al fondo de la calle la Plaza de la Concorde, y más al fondo la Asamblea Nacional.

La Iglesia de la Madeleine llama muchísimo la atención por su arquitectura en forma de templo clásico griego; se sale de todos los tópicos de iglesia occidental. La construcción comenzó allá por 1764, aunque a causa de la Revolución Francesa las obras se interrumpieron de 1790 a 1805 y en 1806 La Madeleine se transformó en Templo homenaje a la Gran Armada, función que tuvo hasta que se acabó de construir el Arco del Triunfo, que la relevó en esa función. En 1842 volvió a ser iglesia católica, función que continúa representando en la actualidad.